miércoles, 7 de noviembre de 2012

EL NIÑO DE LA GUITARRA

Caminando en el destino cubierto de irrealidades
donde la música se olvida para los oídos
y eso llamado sonido que crean los autos y el trabajo arduo de los obreros
con esas maquinarias gigantes,
 eco de lo cotidiano, abrumador sonante,
En medio de la perdición del hombre eh hallado desvarió, 
de mi ultimo día vació , aun tengo su olor y ese sabor amargo 
ese punto donde me halle en muerte y de vuelta la vida 
con aquel eterno amanecer de mi vista, de mis ojos, de mi oído, de mi tacto 
y el sabor tan extasiante, inmejorable que recibí al beber de el,
Escuche su voz, la letra de sus manos,
 la música de su ser,
Miraba a mi alrededor el nuevo mundo que comenzó, 
Donde los mundos cantan al son de sus alegrías y de inspiración
la noche deja ver lo mejor de ella, 
la luna privilegiada, Reina del esplendor, adornada de estrellas,
motivo de inspiraciones, pasiones y  amores,
y eh aquí lo mas hermoso que hubo entre ella
Ojos perdidos engañando al realismo con la verdad,
con la atención en lo no visible, creyente de la bondad,
en sus ojos bailaba rozagante una dama, 
Amándola, él se perdía tocándole a ella su amor callado para que ella bailara
El niño de la guitarra,
imaginando, soñando que el la rodeaba y los dos danzando esta vida 
juntos se encontraban siempre de la mano, 
siempre unidos, siempre callado, tan solo observaba,
El niño de la guitarra,+
tocaba su cuerpo, con sus manos moldeaba la melodía
la poesía de amor en su cuerpo escribía, 
Y morí en sus ojos, reviví en su alma,
Me quede en las manos de
El niño de la guitarra
Bailando junto a él la melodía que la vida tocaba.




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